¿Es que no es suficiente que cante?
¿Por qué me pides que lo haga bien?
¿Es bueno tu gusto, limpio tu ojo o tu oido impecable?
¿Por qué me pides que cante?
Dejame que vomite poemas, insultos, gemidos y libertades.
¿Por que me pides?
¿No ves que es muy grande mi carcel?
¿No ves que ni hablo, ni grito, ni lloro lo que siente mi carne?
Dejame que cante, muda, pero dejame que cante
sola, desafinada, ridícula como un campesino en un restaurante,
¿No ves que es tan grande mi carcel?
Barcelona 9/12/2011
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